Virgen de Fátima

Web de culto y oración a la Virgen de Fátima

 

ORACIONES QUE ENSEÑÓ EL ÁNGEL A LOS PASTORCITOS

"Dios mío, yo creo, adoro, espero y Os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no Os aman."

"Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores"

 


ORACIONES QUE ENSEÑÓ LA VIRGEN A LOS PASTORCITOS


"Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento"

Oración para ofrecer los sacrificios personales de cada uno:

"¡Oh, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!"

 


ORACIONES VARIAS

ANUNCIACIÓN

María, soy yo
el arcángel Gabriel,
el Señor me envía
aquí, a Nazaret.

Mi ángel, dime
que desea mi Dios?
e aquí su esclava,
por qué os mandan a Vos?

Alégrate llena de gracia
el Señor está contigo,
tu nombre y tu dolor
no quedarán en olvido.

Darás a luz un hijo.
Pero no conozco varón?
Ten Fe, Reina del Cielo
pues sólo hace falta amor.

Abre tu corazón,
escucha bajito,
pues el hijo de Dios
ya susurra despacito.

Ahora me voy,
no temas,
pues tu gracia es más fuerte
que mil cadenas.

E aquí la esclava
la esclava del Señor,
hágase en mi su Palabra
su palabra de Amor.


AMOR DE MADRE

Dios mío, Dios mío
Tú que eres infinito en todo tu Ser
Tú que eres Omnipotente y todo lo puedes
Tú que eres todo Amor.

Tú que pasas los camellos
por el ojo de una aguja,
Tú que vacías los océanos
con una simple jarra.

Dios mío, Dios mío
algo faltaba en tu corazón
que estaba incompleto de amor.
Y te hiciste hombre.

Y tu Infinidad quedó empequeñecida
Y tu Omnipotencia diminuta,
por el amor infinito de una mujer.
El AMOR DE UNA MADRE

Dios mío, Dios mío
Te imagino como un niño con zapatos nuevos
con los ojos relucientes sin dejar de verlos.
Y tu Corazón se completó para siempre.

María, Madre de Dios
Tú que eres capaz de empequeñecer a Dios con una mirada,
Tú que eres capaz de hacerlo tambalear con una sonrisa
Te doy gracias por ser así.

Te doy gracias por ser mi Madre
Te doy gracias por darme a Jesús
Te doy gracias porque nunca me abandonas
Te doy gracias porque haces feliz a Dios.

 

LA PASIÓN

Pero qué están viendo mis ojos
un ángel de Dios herido,
que pasa ángel del Cielo
de quién es ese gemido.

Es Jesús, el que te ama
está siendo perseguido
vete! corre! no le dejes
pues necesitará tu alivio.

Yo lo libraré ángel mío
de las garras del enemigo
lucharé con todas mis fuerzas
y lo traeré conmigo.

No seas incrédulo amigo
pues todo ya está escrito
su muerte y su dolor
no quedarán en olvido.

Qué hago entonces, ángel dime,
a dónde voy, a quién busco?
Busca a María su madre
y a Juan discípulo suyo.

Ella te llevará hacia Él,
cógela de la mano,
verás a Dios crucificado
en el monte del Calvario.

No te asustes por sus llagas,
no temas sus heridas,
pues la sangre que derrama,
gota a gota será bendita.

La bendice Dios desde el Cielo,
la alabarán los hombres todos los días,
apartará al demonio y todas sus obras
y te protegerá mientras vivas.

 

PADRE Y DIOS

Padre mío
Dios mío
Padre de bondad
Dios de misericordia
Padre cariñoso
Dios piadoso
Padre bueno
Dios todopoderoso

Padre querido
Dios amado
Padre agradecido
Dios maltratado
Padre bueno
Dios verdadero
Padre en la tierra
Dios en el Cielo.

 

ESPÍRITU DE AMOR, ESPÍRITU SANTO

Espíritu de amor
y defensor nuestro
padre ,madre y amigo
mi esposo ,mi Dios, mi maestro.

Espíritu silencioso
campesino de paz y de amor
espero recojas tus frutos
en el fondo de mi corazón.

Espíritu defensor
aléjanos siempre del mal
para que en nuestros corazones
sólo Tú puedas estar.

 

PADRE, MI AMADO PADRE

Padre, mi amado Padre,
Por qué se alegra mi corazón cada vez que pienso en ti,
Por qué una sonrisa ilumina mi rostro cara cada vez que te imagino,
Por qué mi vida empieza de nuevo cada vez que alzo mis ojos al Cielo.

Lo sabes, verdad.
Sabes que te amo con toda mi alma,
Sabes que no me imagino la vida sin ti,
Sabes que sé que nada tiene sentido si Tú no estás.

Padre, mi amado Padre,
Por qué cuando no existe una salida, Tú me abres una puerta,
Por qué cuando mis ojos se ciegan, Tú me coges de la mano,
Por qué cuando mis fuerzas decaen, haces que todo sea más fácil.

Lo sabes, verdad.
Sabes que te amo con toda mi alma,
Sabes que no me imagino la vida sin ti,
Sabes que sé que nada tiene sentido si Tú no estás.

Padre, mi amado Padre
Por qué cuando no se que hacer, espero que Tú me lo digas,
Por qué cuando me caigo, espero que Tú me extiendas la mano,
Por qué cuando mis lágrimas surcan mi rostro, espero que Tú me consueles.

Lo sabes, verdad
Sabes que te amo con toda mi alma,
Sabes que no me imagino la vida sin ti,
Sabes que sé que nada tiene sentido si Tú no estás.

 

JUEZ JUSTO

Juez que aplicas justicia
que riges con el corazón,
eres justo para no perdernos
eres justo por amor.

Tu única ley, el amor,
la cárcel, tu Corazón,
tus condenas, palabras que gritan
Yo sufriré por vos.

Sólo pides una mirada
una mirada de amor,
para pagar la fianza
que nos libre del horror.

Mi libertad, es ser tu esclavo,
mi alegría, llorar mis miserias,
mi riqueza, es dártelo todo,
para que mucho me quieras.

 

CORAZÓN DE MIS AMORES

Caminando por mi camino
a un lado vi una flor,
pero unas tremendas espinas
ocultaban su esplendor.

Quise intentarla aliviar
pero solo no podía
comencé entonces a llamar
a todo el que venía.

Nadie quería parar,
y ayudar no querían,
pues grandes eran los picos
y al cogerlos herían.

No me importa tener que arrancar
cada día una espina,
aunque tenga que estar
picándome toda la vida.

Solo quiero que esta flor
no sufra por las espinas,
que brille en su esplendor
e ilumine nuestras vidas.

 

AMOR DE AMORES

Corazón de Jesús
Amor de Jesús
Amor de Dios
Amor de Amor

Corazón de María
Amor de María
Amor por tu Hijo
Amor por tus hijos

Las espinas Os hieren,
los pecados de los hombres Os hieren,
los pecados Os oprimen,
el amor por los hombres Os hieren.

Quisiera yo arrancar
esas espinas dañinas,
pero tengo miedo al tirar
más hondas hacer las heridas.

Por eso sólo puedo rezar
y ofreceros mi vida
para poder aliviar
tan profundas heridas.

Quisiera pediros perdón
por cuanto sufrís por mi culpa,
quisiera daros todo mi amor
y no volver a pecar nunca.

Sagrados Corazones de Jesús y María
perdonad a los que os coronan de espinas,
porque si os conocieran a Vos
os entregarían sus vidas.

Por último os quiero rogar
que nos ayudéis a vivir,
alejarnos del pecado
para que no tengáis que sufrir.

Sólo me queda suspirar
al acabar esta oración,
que todos os conozcan a vos
y se acabe vuestro dolor.

 

RUEGA POR MI VIRGENCITA

Ruega por mí Virgencita
que no se por donde ir,
cógeme Tú de la mano
ayúdame siempre a vivir.


Sé que a Dios he ofendido
y sin Él no puedo estar,
dile que le amo y le quiero
aunque lo trate mal.

Madre ¡ayúdame, socórreme!
líbrame de todo mal,
guárdame, defiéndeme y llévame
de tu mano al caminar.

 

ESCUCHA SEÑOR

Escucha Señor a este miserable
si así lo quiere tu voluntad.
Sabed que de vos no soy digno
sabed que os he tratado mal.

No quiero que hagáis una fiesta,
no quiero que matéis un cordero,
tratadme como a un siervo tuyo
y llévame contigo al cielo.

Tus bienes gaste malamente,
ahora no te los puedo dar,
si me dais se que no lo merezco,
si me quitáis bien quitado está.

Perdonadme, te suplico
pues es esa tu voluntad.
Ayúdame a arrepentirme
y a no pecar jamás.


LÍMPIAME SEÑOR

Sucia tengo el alma
por mirar hacia otro lado,
por no mirar hacia tu cruz
por no cumplir tu mandado.

No me merezco tu cruz,
no me merezco tu amor,
no merezco tu cariño,
ni tampoco compasión.

Merecería ser desterrado,
condenado y maltratado,
encarcelado, apedreado,
calumniado y castigado.

Si quieres puedes limpiarme,
límpiame Señor el alma,
para poder ver hacia tu cruz
y cumplir tu palabra.


ORACIÓN

Dios Padre celestial, Señor todopoderoso, Creador de toda existencia.

Rey que tienes en  tu trono en el  Cielo y apoyas tus pies en la Tierra.

Tú todo lo sabes, Tú todo lo puedes  y tu voluntad es acción inmediata.

Que tu Santo Nombre sea alabado, santificado y glorificado por los siglos de los siglos.

Padre venga a nosotros tu Reino donde ahora estamos desterrados en este valle de lágrimas, reos de nuestro propio pecado del cual ahora renegamos y contra el que luchamos sin cesar.

Dios mío, hágase tu voluntad aquí en la Tierra y en toda tu creación como en tu Reino, el Cielo. Porque aunque tu reino no es de este mundo, aquí también tienes Señor a tus siervos que humildemente trabajamos para ofrecerte los mejores frutos de nuestras propias cosechas, para que Tú, Señor, nos concedas el bien tan preciado que incansablemente deseamos, como es formar parte de tu Reino de amor.

Danos hoy nuestro pan de cada día, pan del cielo y agua de tu fuente de la que mana gracia y amor para que jamás tengamos sed ni hambre que nos hagan buscar alimento y agua erradamente fuera de tus graneros y tus pozos.

Tú Padre, infinitamente misericordioso y compasivo, perdónanos todas nuestras ofensas que injustamente cometemos contra tu infinito amor ,contra tu Hijo Jesucristo y contra tu Espíritu de amor ,el Espíritu Santo, personas de un mismo Dios.

Ayúdanos a perdonar a los que nos ofenden y a ser misericordiosos con los demás como Tú lo eres con nosotros, porque Tú, Padre eres de todos y hermanos todos somos. 

Creador y Señor líbranos de todas las tentaciones que nos pueden llevar a alejarnos de Ti, líbranos de las asechanzas del Demonio que trabaja incansable para alejarnos de Tu Reino y aun  sabiendo que no puede vencerte busca que te ofendamos y sufra tu Hijo amado en su Sagrado Corazón las tremendas espinas de nuestros pecados. Pecados que lo hieren aun después de haberlo ultrajado, azotado, escupido, insultado y haberle clavado sus pies y sus manos en un madero para terminar atravesando su Santo Cuerpo con una lanza haciendo derramar su preciosa sangre en infinito sacrificio. Cuando simplemente venía a recoger los frutos de su Santo Padre. Aléjanos Señor de todo mal y protégenos de todos los peligros.

Líbranos del sufrimiento siempre que no entorpezca la salvación de nuestras almas y sea para mayor Gloria tuya y de tu Santo Nombre.

En el nombre de tu  Hijo amado  Jesucristo, haz que vean nuestros ojos y oigan nuestros oídos, que marchemos con la camilla de la mano y salgamos andando del sepulcro cuando estemos muertos  pudriéndonos en el pecado. De nosotros expulsa  demonios y arrójalos al infierno, danos de comer cuando tengamos hambre y consuelo en nuestras angustias, escucha con amor nuestras súplicas e instrúyenos en tu doctrina.

Que tu Santo Espíritu que habita en nuestras vidas nos ilumine con su gracia dándonos fuerzas para no temblar, para caminar por las aguas, para seguir con firmeza tus caminos sin temer a nadie ni a nada, para que allí donde estemos nuestra resplandeciente luz y paz nacida de tu gracia haga desaparecer todo mal y toda tiniebla que aparezca en nuestros caminos.

Que la  Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, nos cubra con su manto para darnos su protección maternal, para que libres de todo mal solo seamos esclavos de Dios y nos lleve de su mano por las sendas que marcó su hijo Jesucristo. He aquí el esclavo del Señor, hágase en mí según tu palabra.  Amén. 

 


ORACIONES TRADICIONALES A LA SANTÍSIMA VIRGEN

ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA SOLEDAD

Estoy delante de ti.
Virgen pura y sacro santa,
y al no considerarme aquí,
no se lo que pasa en mi,
ni acierto a mover la planta.

Yo no se quien me ha traído
a este lugar solitario;
solo se que conmovido
hoy tus huellas he seguido
hasta el monte del Calvario

Pero tan turbado estoy
al vernos aquí los dos
que enojos pienso te doy
siendo yo,Virgen quien soy,
y tu, la Madre de Dios.

Y mi corazón en llanto
se mire al punto deshecho
viendo tan duro quebranto:
¡Oh Madre! bajo tu manto
hallara alivio mi pecho

Tu también lloras Maria;
y este llanto que derramas
diciendo esta al alma mía
que eres tu la que me llamas
al llorar en tu agonía.

Si que cuando en orfandad
tu pecho angustiado llora,
fuera impía crueldad
en tu amarga soledad
abandonarte,Señora.

Por esto,aunque con temor,
vengo a pedir tu licencia
¡Oh Madre del Redentor!
para llorar mi dolor.
Virgen pura en tu presencia.

Yo bien se que indigno soy
de venir a hablar contigo;
mas de tus pies no me voy
si cuenta fiel no te doy
del hondo pesar que abrigo.

Aquí tienes al autor
de tus dolores Maria;
al ingrato pecador
que te robo tu dulce amor,
tu contento y alegría.

Yo soy aquel inhumano,
sacrílego y homicida,
clavo en madero villano
al Redentor soberano
que es autor de la vida.

Mis pecados son Señora,
los que alzaron esta cruz
que sangre de un Dios colora,
y dieron muerte traidora
al inocente Jesús.

Y pues la ofendida eres,
y yo el reo criminal;
haz, Virgen,lo que quieres
con el mas vil de los seres
que es la causa de tu mal.

Mas tu llanto de agonía
me esta diciendo en tu faz,
que aunque mi culpa es impía,
no eres tu mi juez,Maria,
sino ángel de amor y paz.

Hoy a tu bien has perdido,
y no puedes olvidar
que el amor al hombre a sido
el que en sangre a convertido
de la Virgen el altar.

Aunque mis pecados son
la causa de tus dolores,
tu me darás tu perdón
cual la dio en la Redención
Jesús a los pecadores.

Tu lo oíste que al morir
para sus verdugos mismo
perdón al Cielo pedir,
cuando pudo confundir
su maldad en los abismos.

Y en ti con ansioso afán
sus amantes ojos fijos,
Madre haciéndote de Juan,
te dio en adopción por hijos
los pobres hijos de Adán.

Yo bien quisiera poder
aliviar tu corazón
de tan duro padecer,
pero es muy pobre mi ser,
y muy grande tu aflicción.

Se que no puedo aliviar,
Madre,tus fieros dolores,
mas quiero a tus pies estar
para contigo llorar
al hijo de tus amores.

Yo,llorando arrepentido las culpas que cometí,
lograré el perdón que pido
un Dios que a muerto por mi.

Y tú llorando afligida
a tu dulcísimo Bien
que murió por darnos vida,
dulcificara tu herida
vernos gozar de aquel bien.

Pide al cielo,Madre mía,
tenga nuestro corazón
horror a la culpa impía.
y la sangre de este día
nos sirva de salvación.

Pídele,Madre y Señora,
del pecador esperanza;
pues una madre que llora
por el Hijo a quien implora,
los imposibles alcanza.

Y haz que al triste desgraciado
que llore aquí,Madre mía,
perdone Dios su pecado,
por haber acompañado
la Soledad de Maria.

 


ORACIONES A JESÚS DIOS NUESTRO

ORACIÓN DEL LEPROSO

Mi Señor Jesús, Tú que digiste al leproso "queda limpio" y al instante sanó, yo te pido, mi Señor Jesús, si Tú quieres puedes sanarme. Sé que mi corazón no está en la misma disposición que el de aquel leproso, un corazón maltratado por el dolor, el desprecio, la soledad, la desesperación que hicieron que su petición delante de Tí fuera tan verdadera, tan humilde, como un suspiro de su alma desnuda por tanto sufrimiento, con tanta Fe. Por eso yo te pido por esta Santa Escritura, por tu Santo Nombre, por el recuerdo de todas tus obras y milagros, que me ayudes a acercarme a Tí como lo hizo aquel leproso y me sanes, porque si Tú quieres, Tú puedes sanarme. Y Tú, Señor Jesús, Tú siempre quieres.

 

LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO

Mi Señor Jesús, estoy aquí, arrodillado a tu lado. Permíteme acompañarte en cada momento de esta Pasión que comienza aquí, bajo estos olivos y que terminará con tu Santo Cuerpo colgado en la Cruz. Permíteme recoger tu Preciosísima Sangre para entregársela al Padre en prueba de tu amor y misericordia por todos nosotros.

Aquí,en el monte de los olivos, mi Señor Jesús, recojo la sangre que baja por tu rostro diluida en sudor y lágrimas. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Ahora llegan a buscarte, te golpean, te atan y te llevan como a un delincuente. Mi señor Jesús, recojo la Preciosísima Sangre que sale de tus heridas. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Te acompaño delante del Sanedrín, se burlan de Tí, te empujan y abofetean. Recojo, mi Señor Jesús, tu preciosísima Sangre derramada en este lugar. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Te acompaño ahora mi Señor Jesús durante está noche interminable de soledad y desprecio, durante esta noche de falta de amor, y recojo, mi Señor Jesús, tu preciosísima Sangre. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Te acompaño ahora, mi Señor Jesús, desde esta prisión hasta la presencia de Poncio Pilato. Te humillan e hieren. Recojo tu preciosísima sangre. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Te acompaño ahora mientras Pilato te juzga y te manda azotar, recojo, mi Señor Jesús, tu preciosísima Sangre derramada por todas las heridas que te están provocando con tanta crueldad. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Te acompaño ahora camino del Calvario, mi Señor Jesús, te veo caer tres veces, veo los azotes que te propinan, las patadas y los insultos mientras tu Preciosísima Sangre sigue derramándose. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Te acompaño ahora en el monte Golgota, veo como te clavan en la cruz y como tu Preciosísima Sangre se derrama sin cesar. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Allí, al lado de tu Madre queridísima, de San Juan Evangelista, veo como atraviesan tu costado y tu Preciosísima Sangre vuelve a derramarse hasta la última gota. La recojo y la guardo mi Señor Jesús.

Doy a la Santísima Virgen Tu Preciosísima Sangre, para que Ella, la Inmaculada Concepción, la entregue al Padre a través de los Arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel. Y de rodillas delante de la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, oramos al Padre diciendo:

Padre mio y Dios mio, recibe de tu Hija Santísima y Purísima la preciosísima Sangre de Tu Hijo Amado, Jesucristo. Esa es la prueba de su amor por nostros, hombres y mujeres pecadores. Esa es la prueba de su Divina Misericordia. A Tí te la entregamos Dios Padre Todopoderoso. Y ahora te pedimos Padre Nuestro, derrama la Preciosísima Sangre de tu Hijo Amado Jesucristo por todos nosotros, limpia así nuestros corazones y perdona nuestros pecados. Cúbrenos con su Preciosísima Sangre para romper las ataduras que el mal tiene sobre nosotros tus hijos, hijos de la Divina Misericordia. Derrama Señor la Sangre de Tu amado Hijo Jesucristo sobre tu Iglesia para protegerla de todo mal, y así sea fuente de Salvación y luz para el mundo. Derrama Señor la Preciosísima Sangre de tu Hijo amado sobre el Mundo Entero para la conversión de los pecadores y tu Paz reine sin descanso. Amén Jesús.

 

ORACIÓN A CRISTO RESUCITADO

Señor Jesús, te visito en el momento de tu resurrección y te pido:

Cúbreme con la Sábana Santa que envolvió tu cuerpo impregnada de tu preciosísima sangre. Testigo de la crueldad de tu pasión, testigo de todas tus heridas y tu sufrimiento, testigo de tu muerte y de tu resurrección. Y ahora en este momento, bendíceme, lléname con tu Amor divino, limpia mi alma, mi espíritu y mi cuerpo y perdona mis pecados. Prepárame para que ahora que te vas al encuentro del Padre salga de este sepulcro con la protección, Fé, fortaleza y la voluntad necesaria para poder continuar en la Tierra la misión que me has encomendado para la gloria de tu Santo Nombre. Amén Jesús!

 

ORACIÓN A DIOS TODOPODEROSO

Dios mío Todopoderoso, te hablo en el momento antes de cualquier creación, y te digo: Dios mío yo te amo.

Dios mío Todopoderoso, te hablo en el momento de la creación de los ángeles, y te digo: Dios mío yo te amo.

Dios mío Todopoderoso, te hablo en el momento en el que San Miguel Arcángel y sus ángeles renuncian de Satanás, y te digo: Dios mío yo también renuncio y te amo.

Dios mío Todopoderoso, te hablo en el momento de la creación del Universo y el hombre, y te digo: Dios mío yo te amo.

Dios mío Todopoderoso, te hablo en el momento del nacimiento de Jesucristo, y te digo: Dios mío yo te amo.

Dios mío Todopoderoso, te hablo en el momento de la crucifixión de Cristo, y te digo: Dios mío yo te amo.

Dios mío Todopoderoso, te hablo en todos los momentos que te hacemos sufrir por nuestros pecados, y te digo: Ten misericordia, Dios mío yo te amo.

 

JESÚS EN EL MONTE DE LOS OLIVOS

Se fue buscando una salida a un final ya escrito.Su súplica siempre había sido escuchada pero nunca negada. Sus oraciones intentaba cambiar los escritos, el mundo y hasta el mismo inicio de la creación. Pero los olivos se transformaron en paredes de un laberinto, las ramas entorpecían su paso, las olivas se convirtieron en picos y las raíces salieron del suelo para hacerle caer. Sintió entonces una soledad que nunca antes había sentido. Sintió el desprecio a su Amor, sintió traspasar su pecho por una lanza y sintió como unos picos herían su corazón. Se levantó y con paso firme caminó hacia aquel final cruel que le había estado esperando desde la creación del hombre para la salvación de este. Amén.